Desde febrero del presente año, hemos visto cómo los gobiernos de los principales países potencia del mundo (China y Estados Unidos) han intensificado la posibilidad de expandir su influencia mas allá del dinero físico, hasta aventurarse en la idea de ofrecer sus propias monedas digitales, diferenciadas a cualquier criptomoneda por la centralización desde sus gobiernos; sin embargo, ¿será este un acercamiento en la aceleración de la adopción del Blockchain en la economía mundial?
Para hablar de guerra comercial, debemos conocer su más reciente fin y origen, pues se creía que el 15 de enero Trump y el primer viceministro de China, Liu He, al pactar la reducción de algunos aranceles estadounidenses impuestos en los últimos dos años, estaríamos ante el final de una guerra comercial en una primera fase de negociaciones, cuyo compromiso de parte de China era mantener abiertos los mercados financieros, proteger el sector tecnológico y las marcas estadounidenses en territorio chino, según exigencias de la casa blanca.
Mientras Estados Unidos, motivado por los devastadores efectos del covid-19 sobre su economía, preparaba y discutía, para finales de Marzo, la creación de una versión digital de su moneda, obviamente respaldado y administrado por la Reserva Federal (ni mas faltaba) con capacidad de ser reembolsada por una institución financiera autorizada (en caso de adoptar un esquema de valor electrónico) o registrado como pasivo en un libro mayor digital en las cuentas de cualquier banco de la FED. China, por otro lado, ya contaba, semanas después, con un proyecto en su última fase de preparación, para la creación de su moneda digital, el e-RMB.
El desarrollo de lo que han llamado el e-RMB, o Renminbi electrónico, se convertirá en la primera moneda digital operada oficialmente por el gobierno de una gran economía, como la de China, y cuya iniciativa fue diseñada para contrarrestar las armas del dólar, según Analistas de Oriente, sirviendo como “una alternativa funcional de liquidación en dólares”, y aunque se conoce que China había estado trabajando en ella desde hace algunos años, no fue hasta ayer, 04 de Mayo, que resonaron los tambores de guerra entre el gigante asiático y EU.
China, ha anunciado oficialmente la suspensión del uso del dólar estadounidense en las transacciones bursátiles, comercializando, en su lugar, con la nueva moneda digital estatal, el e-RMB. Lo que significa que, el dólar ahora es inexistente en el comercio chino al no disponer legalmente de una opción de compra/venta para cualquier acción en el mercado bursátil en este país; por lo que se prevé una brusca caída del dólar frente al yuan chino en los próximos días, dejando la posibilidad de que este escenario afecte incluso a los mercados mundiales.
La nación asiática comenzará a realizar transacciones en esta nueva moneda digital a partir de la próxima semana, según sostienen medios nacionales, siendo Shenzhen, Suzhou, Chengdu, así como en una nueva área al sur de Beijing, Xiong’an, las primeras ciudades donde dicha moneda seria adoptada formalmente en el sistema monetario.
Al mismo tiempo, debido a la intensificación del impacto económico y social que ha dejado el covid-19 alrededor del mundo, los gobiernos no pueden dejar de revisar constantemente sus políticas, y flexibilizar otras. China hoy sabe la importancia de crear nuevos caminos en materia de exportación y, considerando que el consumo básico y comercio electrónico proyectan a ser unos de los pocos sectores que surfearán esta crisis, la creación de una criptomoneda propia de parte del gobierno chino, el e-RMB, deja en evidencia una puesta en escena, aunque no determinante, que parece advertir el debilitamiento del dólar estadounidense y su influencia en los próximos meses.
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